A María
la elige Dios
para cumplir su promesa
de un Mesías
que es esperanza,
amor y paz para la tierra.
Se lo anuncia el ángel Gabriel:
"La mamá de Jesús vas a ser"
!Qué alegría que se ha llevado María!
Y María la voluntad de Dios, acepta muy contenta.
Es su vida ejemplo de bondad
y de total entrega.
María parte a la casa de su prima Isabel,
en las montañas de Judá.
Acude en su ayuda y le presta sus cuidados.
No vacila, ni busca excusas para no acudir
María, en sus primeros meses de embarazo,
camina por los senderos,
subiendo cerros, fatigada pero alegre y " presurosa"
Isabel requiere su colaboración,
no importan los esfuerzos,
hay que llegar rápido al lado de Isabel
que al verla aparecer
la abraza con cariño y de sus labios solo una frase:
¡Bendita tú entre todas las mujeres y bendito el fruto de tu vientre!.